An
essay

El Primavera Sound segùn Xavier González d’Egara, pintor.

Pitágoras trató de explicar matemáticamente la escala musical, que entonces era un gran misterio para los hombres. Estaba convencido de que los intervalos entre las notas de una octava podían ser representados mediante números, y en ello trabajó durante gran parte de su vida.
Los pitagóricos fueron los primeros en definir el cosmos como una serie de esferas perfectas que describían órbitas circulares. Pitágoras sostenía que los 7 planetas (Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, incluyendo el Sol), al describir sus órbitas, emitían unos sonidos, las notas musicales que creaban lo que él llamó la armonía de las esferas.
Esta música armoniosa no podía ser escuchada por los humanos porque estábamos acostumbrados a ella desde nuestro nacimiento. Es decir, cada uno de los 7 planetas emitía una de las 7 notas musicales, del do al si.
Bueno, en realidad los griegos dividían las notas en tetracordios, ya que nuestras do, re, mi, fa, sol, la, si, tienen su origen en la primera sílaba de cada verso de un himno medieval dedicado a San Juan.
Cierto día, mientras Pitágoras paseaba por la calle, escuchó unos golpeteos rítmicos que le llamaron poderosamente la atención. El ruido procedía de una herrería cercana hasta la cual el sabio de Samos se aproximó, atraído por la musicalidad de los golpes de los martillos sobre el yunque.
Estuvo allí bastante rato, observando cómo trabajaban los herreros y cómo utilizaban sus herramientas, y se dio cuenta de que el sonido variaba según el tamaño de los martillos. Así, Pitágoras descubrió la relación numérica entre las notas musicales, las mismas notas musicales que emitían los 7 planetas al girar alrededor de la Tierra.
(Extracto del libro “El último Catón” de Matilde Asensi)

Apolo. Hijo de Zeus y Leto, y hermano de Artemisa. Es uno de los dioses más importantes del panteón. Era el dios de la profecía, tal como lo demuestra el culto que recibió en Delfos, donde una pitia pronunciaba sus oráculos. En la Ilíada es llamado "flechador", y se encarga de matar con sus flechas a los hombres, como su hermana mata a las mujeres. También es el dios de la curación, de la música y, en general, de la armonía y lo sublime, en oposición a Dioniso. Se asocia frecuentemente con el sol (Febo Apolo).

Dioniso. Dios de la vegetación y las flores y, sobre todo, del vino. Infunde a sus seguidores (silenos, sátiros, ménades, ninfas) una locura que les proporciona una fuerza extraordinaria. En algunas ocasiones se cuenta entre los dioses olímpicos; en otras, en cambio, está ausente. Dioniso es el dios de la fiesta y la locura, de la exaltación y el desorden. Según su culto muere todos los inviernos y nace en primavera. Se considera dios de aliado de mujeres y esclavos.

Y todas estas potencias se reúnen en el Primavera Sound, porque el espíritu de Apolo parece resistir tras las Ray-Ban de las mujeres, prietas todas ellas en sus mallas púrpuras o doradas, ardientes por la voracidad de los esclavos, convencidas de su belleza frente a los hombres, que como flechas tras su sonrisa fecundada por el vino y la locura de una modernidad que imita nuestros orígenes mas ancestrales,transfiguran su naturaleza mortal en un fulgor que reconforta a la vida.
Porque seguimos siendo tan solo de luz y de vacío. Emanación y recepción. Exaltados en un desorden que parece emanar de una voluntad colectiva, exponencial en su sinergía, para liberarnos quizás de un sentimiento de individuación cotidiano, y que nos consume en nuestro complejo. La victoria de Dionisos. Y es justo ahí, en este contexto, mientras Apolo lo ronda todo, cuando nace el espíritu trágico tal y como ya nos apuntaba Nietzsche en “El nacimiento de la trajedia” cuando empieza esta modernidad terrible que nos retorna a la pobreza de el ser en sociedad, despersonalizados, o por la moda, la mimética del gesto, y claro que si, ahora incluso sin diálogo, ¿que decir? ¿Que decirse? Y en esto el Primavera Sound es idéntico a todos los festivales, y así debe de ser; no es posible una conjura de tales dimensiones sin recurrir o invocar a las potencias ya citadas, pero una particularidad esencial lo hace distinto -a mi modo de ver- al resto de los festivales de parecidas características en el panorama actual, Primavera Sound incluye un valor absolutamente determinante y del todo excepcional: La Profezia, Apolo también es el dios -entre otros- de las profecías.
Así fue por ejemplo con los Arcade Fire, Wilco, Franz Ferdinand, White Stripes, the Go! Team, y tantos otros. Primavera Sound apuesta sobretodo por nuevos valores, y lo que resulta mas destacable es que suelen hacerlo con un acierto mas que sospechoso, quizás porque se supone que detrás de la programación hay muchísimo trabajo, pero está claro que de nada serviría todo este esfuerzo si no estuviera gestionado desde la valentía, la competencia, y el compromiso con la propia naturaleza de la música que no es otra que la del SI. La naturaleza siempre dice SI. Y así lo hacen los programadores, que lejos de ofrecerle al público bandas a granel, proponen ante todo. Es entonces cuando las leyes vuelven a estar en su sitio, aun y con la voluntad de sexo y caos impulsada por Apolo y Dionisos, reaparece la fuerza primigenia, la verdadera matriz de la música, y que se impulsa desde los planetas, la vida y sus seres. Solos nuevamente. Adentrados en el si.
Individuados. Uno, en este festival, además puede acudir a la llamada de la música que quiere ser,la verdadera, la que solo se hace por dentro. Porque toda música se escucha por dentro. El estimulo -la señal, la frecüencia- proviene del exterior, pero es dentro de nosotros donde se construye. Toda música es contemporánea, porque toda música siempre resulta nueva dependiendo del contexto en el que se re-configura. Toda música es avanzada.

Científicos de la misión Ulysses, en la que las agencias espaciales norteamericana y europea (NASA y ESA) colaboran para estudiar el Sol, han comprobado que los sonidos generados en las profundidades de nuestra estrella sacuden y hacen vibrar la Tierra por simpatía. Y han determinado que tanto el campo magnético como la atmósfera terrestres toman parte en ese «coro cósmico».Los investigadores, además, han conseguido detectar esos sonidos procedentes del corazón solar, inaudibles para el ser humano, en sismógrafos y cables submarinos. David Thomson y Louis Lanzerotti, miembros del equipo del experimento Hiscale a bordo de la sonda Ulysses, junto con otros colegas, explican que diferentes sonidos, generados de forma predecible por la presión y las ondas de gravedad en el Sol, son capaces de alcanzar nuestro planeta y han presentado evidencias que demuestran que en la Tierra se producen movimientos concretos como respuesta a sonidos rítmicos marcados desde las profundidades del Sol. En cables submarinos. Utilizando sofisticadas tecnologías estadísticas, Thomson y sus colegas han descubierto esos tonos en datos sísmicos y los han hallado también en el campo magnético terrestre y en la atmósfera, e incluso en voltajes inducidos en cables submarinos, así como en una amplia variedad de sistemas terrestres. De acuerdo con Thomson, los datos enviados desde el espacio por la sonda Ulysses y cotejados en la Tierra proporcionan una importante evidencia sobre la forma en que esos sonidos generados dentro del Sol alcanzan nuestro planeta. Algunas de las así llamadas «oscilaciones solares» han sido observadas de forma óptica por instrumentos como la sonda SOHO, y por telescopios terrestres.
Están causadas por ondas de presión en el Sol, y son conocidas como «p-modes». Los sonidos más profundos asociados con las ondas de gravedad del Sol, llamados «g-modes», resultan más complicados de detectar, porque no han sido comprobados de forma óptica. Ahora, el equipo de Thomson ha conseguido la primera evidencia de los mismos, examinando en la Tierra un amplio rango de fenómenos.

I don’t believe in Elvis
John Lenon, God.

Xavier González d’Egara.

Pythagoras tried to explain the musical scale in a mathematic way, which at that time was a big mystery to man. He was convinced that the intervals between the notes of an octave could be represented by numbers and he spent a large part of his life working on this idea.

The followers of Pythagoras were the first to define the cosmos as a series of perfect spheres which were described as circular orbits. Pythagoras maintained that the 7 planets (Mercury, Venus, Earth, Mars, Jupiter, Saturn and the Sun) emitted sounds, or musical notes, which created what he called “the harmony of the stars”

This harmonic music could not be heard by humans as we were already accustomed to hearing it since birth. Each of the seven planets emitted one of the seven musical notes, from do to ti.

In reality, it was the Greeks who divided the notes into four chords, since do, re, me, fa, so, la, ti represent the first syllable of each verse in a hymn dedicated to Saint John.

One day, when Pythagoras was passing through the streets, he heard some rhythmical beats which caught his attention. The noise was coming from a nearby blacksmith and he drawn in by the musical sound produced by the hammer pounding the anvil.

He remained there a while, observing how the blacksmiths were working and using their tools and he realised that the sound was varying according to the size of the hammer. In this way, he discovered the numerical relationship between musical notes, the same notes which were emitted by the 7 planets which encircling the Earth.

Apollo, son of Zeus and Leto and twin brother to Artemis, is one of the most important gods in the Pantheon. He was the god of prophecy, as was demonstrated by the cult of Delphi where a (pitia?) pronounced his oracles. In the Iliad he was called “the archer”, and was ordered to kill men with his arrows, as his sister killed women. He is also the god of cures, music and of general harmony, and rejoiced in being the complete opposite to Dionysus. He is frequently associated with the sun.

Dionysus is the god of vegetation, flowers and above all, wine. He influenced his followers (Satyrs, Maenads and Nymphs) with a kind of mania which gave them extraordinary powers. Dionysus is also god of celebration and madness, of ecstasy and confusion. According to his cult everything will end in winter and be reborn in spring. He is also the god allied with women and slaves.

Apollo and Dionysus are both gods of art, but represent opposing characteristics. Nietzsche wrote in Die Geburt der Tragödie aus dem Geiste der Musik (The birth of Tragedy) about those differences.

Primavera Sound combines all the above mentioned different characteristics in one project. With the spirit of Apollo and his positive attitude to life, we are following the light. Emanation and reception. The exaltation of madness, which seems to be a collective intention, exponential in its synergies, wants to free us maybe from a feeling to be like routine, which absorbs us. The victory of Dionysus. The tragic spirit woke up with the all idolizing Apollo what rarely was the beginning of terrible modernism that sent us back into destitution of being in society – impersonal – due to fashion and copying gestures and without the competence to communicate. What can I talk about? What can we talk about?
In this sense, Primavera Sound is identical with other festivals. But there is something special about it, which makes it different and exceptional to other festivals nowadays – in my opinion –, is: Prophecy.

Arcade Fire, Wilco, Franz Ferdinand, White Stripes, the Go! Team, etc participated in Primavera Sound. The aim behind the festival is to create new values and the result has always been a great success, maybe due to the hard work invested in the event. But of course, nothing would be successful without doing any work. And Primavera Sound would not be such a success without all the effort, experience, determination and the enthusiasm for the naturalness of music. And so the event managers have a lot of organisation to do before they are able to present live bands to an audience.

Through gender and chaos, attributes of Apollo and Dionysus, primordial power appears, in other words, the true mother of music which is produced by the planets and by life. Alone again. Getting into the Yes. Individuals. In this festival one can follow the calling of true music, which can only be heard from the inside: all music is heard from within. The stimulus (the signal, the frequency) comes from the exterior, but it is from within us that it is constructed. All music is contemporary, as all music is new and depends on the context in which it is created. Music is always progressing.

Scientists of the Ulysses mission, in which North American and European space agencies NASA and ESA collaborated to study the sun, have proved that the sounds generated in the depths of our beating star, in turn make the Earth vibrate. They have determined that both the electric field and the terrestrial atmosphere take part in this “cosmic choir”. The scientists also managed to detect these sounds, which are inaudible to humans, in the heart of the solar system, with the help of seismographs and underwater cables.

David Thomson and Louis Lanzerotti, team members of the experiment “Hiscale” working on board of Ulysses together with other colleagues, explained that various sounds, calculated through measuring pressure and waves in the depths of the sun, are capable of reaching our planet and have presented evidence that demonstrates that the Earth produces certain movements in response to these rhythmic sounds. Thomson and his colleagues have described these tones in seismic data and have also discovered them within the Earth’s magnetic field and in the atmosphere, and even in the voltage introduced in submarine cables, in other words, a wide variety of terrestrial systems. According to Thomson, the information sent from space by the Ulysses probe and compared/analysed on Earth provide important evidence which explains how these sounds, generated from within the sun, reach our planet. Some of these so called “solar oscillations” have been observed in optical form using instrument such as the SOHO probe and through terrestrial telescopes. They are caused by waves of pressure on the sun and are known as “p-modes”. The deepest sounds come from waves deep in the sun and are called “g-modes” but they are more difficult to detect because they haven’t been tested in optical form. Thomson’s team has obtained the first evidence is “g-modes” while examining a wide range of phenomenon on Earth.

I don’t believe in Elvis
John Lennon, God

An
essay

El Primavera Sound segùn Xavier González d’Egara, pintor.

Pitágoras trató de explicar matemáticamente la escala musical, que entonces era un gran misterio para los hombres. Estaba convencido de que los intervalos entre las notas de una octava podían ser representados mediante números, y en ello trabajó durante gran parte de su vida.
Los pitagóricos fueron los primeros en definir el cosmos como una serie de esferas perfectas que describían órbitas circulares. Pitágoras sostenía que los 7 planetas (Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, incluyendo el Sol), al describir sus órbitas, emitían unos sonidos, las notas musicales que creaban lo que él llamó la armonía de las esferas.
Esta música armoniosa no podía ser escuchada por los humanos porque estábamos acostumbrados a ella desde nuestro nacimiento. Es decir, cada uno de los 7 planetas emitía una de las 7 notas musicales, del do al si.
Bueno, en realidad los griegos dividían las notas en tetracordios, ya que nuestras do, re, mi, fa, sol, la, si, tienen su origen en la primera sílaba de cada verso de un himno medieval dedicado a San Juan.
Cierto día, mientras Pitágoras paseaba por la calle, escuchó unos golpeteos rítmicos que le llamaron poderosamente la atención. El ruido procedía de una herrería cercana hasta la cual el sabio de Samos se aproximó, atraído por la musicalidad de los golpes de los martillos sobre el yunque.
Estuvo allí bastante rato, observando cómo trabajaban los herreros y cómo utilizaban sus herramientas, y se dio cuenta de que el sonido variaba según el tamaño de los martillos. Así, Pitágoras descubrió la relación numérica entre las notas musicales, las mismas notas musicales que emitían los 7 planetas al girar alrededor de la Tierra.
(Extracto del libro “El último Catón” de Matilde Asensi)

Apolo. Hijo de Zeus y Leto, y hermano de Artemisa. Es uno de los dioses más importantes del panteón. Era el dios de la profecía, tal como lo demuestra el culto que recibió en Delfos, donde una pitia pronunciaba sus oráculos. En la Ilíada es llamado "flechador", y se encarga de matar con sus flechas a los hombres, como su hermana mata a las mujeres. También es el dios de la curación, de la música y, en general, de la armonía y lo sublime, en oposición a Dioniso. Se asocia frecuentemente con el sol (Febo Apolo).

Dioniso. Dios de la vegetación y las flores y, sobre todo, del vino. Infunde a sus seguidores (silenos, sátiros, ménades, ninfas) una locura que les proporciona una fuerza extraordinaria. En algunas ocasiones se cuenta entre los dioses olímpicos; en otras, en cambio, está ausente. Dioniso es el dios de la fiesta y la locura, de la exaltación y el desorden. Según su culto muere todos los inviernos y nace en primavera. Se considera dios de aliado de mujeres y esclavos.

Y todas estas potencias se reúnen en el Primavera Sound, porque el espíritu de Apolo parece resistir tras las Ray-Ban de las mujeres, prietas todas ellas en sus mallas púrpuras o doradas, ardientes por la voracidad de los esclavos, convencidas de su belleza frente a los hombres, que como flechas tras su sonrisa fecundada por el vino y la locura de una modernidad que imita nuestros orígenes mas ancestrales,transfiguran su naturaleza mortal en un fulgor que reconforta a la vida.
Porque seguimos siendo tan solo de luz y de vacío. Emanación y recepción. Exaltados en un desorden que parece emanar de una voluntad colectiva, exponencial en su sinergía, para liberarnos quizás de un sentimiento de individuación cotidiano, y que nos consume en nuestro complejo. La victoria de Dionisos. Y es justo ahí, en este contexto, mientras Apolo lo ronda todo, cuando nace el espíritu trágico tal y como ya nos apuntaba Nietzsche en “El nacimiento de la trajedia” cuando empieza esta modernidad terrible que nos retorna a la pobreza de el ser en sociedad, despersonalizados, o por la moda, la mimética del gesto, y claro que si, ahora incluso sin diálogo, ¿que decir? ¿Que decirse? Y en esto el Primavera Sound es idéntico a todos los festivales, y así debe de ser; no es posible una conjura de tales dimensiones sin recurrir o invocar a las potencias ya citadas, pero una particularidad esencial lo hace distinto -a mi modo de ver- al resto de los festivales de parecidas características en el panorama actual, Primavera Sound incluye un valor absolutamente determinante y del todo excepcional: La Profezia, Apolo también es el dios -entre otros- de las profecías.
Así fue por ejemplo con los Arcade Fire, Wilco, Franz Ferdinand, White Stripes, the Go! Team, y tantos otros. Primavera Sound apuesta sobretodo por nuevos valores, y lo que resulta mas destacable es que suelen hacerlo con un acierto mas que sospechoso, quizás porque se supone que detrás de la programación hay muchísimo trabajo, pero está claro que de nada serviría todo este esfuerzo si no estuviera gestionado desde la valentía, la competencia, y el compromiso con la propia naturaleza de la música que no es otra que la del SI. La naturaleza siempre dice SI. Y así lo hacen los programadores, que lejos de ofrecerle al público bandas a granel, proponen ante todo. Es entonces cuando las leyes vuelven a estar en su sitio, aun y con la voluntad de sexo y caos impulsada por Apolo y Dionisos, reaparece la fuerza primigenia, la verdadera matriz de la música, y que se impulsa desde los planetas, la vida y sus seres. Solos nuevamente. Adentrados en el si.
Individuados. Uno, en este festival, además puede acudir a la llamada de la música que quiere ser,la verdadera, la que solo se hace por dentro. Porque toda música se escucha por dentro. El estimulo -la señal, la frecüencia- proviene del exterior, pero es dentro de nosotros donde se construye. Toda música es contemporánea, porque toda música siempre resulta nueva dependiendo del contexto en el que se re-configura. Toda música es avanzada.

Científicos de la misión Ulysses, en la que las agencias espaciales norteamericana y europea (NASA y ESA) colaboran para estudiar el Sol, han comprobado que los sonidos generados en las profundidades de nuestra estrella sacuden y hacen vibrar la Tierra por simpatía. Y han determinado que tanto el campo magnético como la atmósfera terrestres toman parte en ese «coro cósmico».Los investigadores, además, han conseguido detectar esos sonidos procedentes del corazón solar, inaudibles para el ser humano, en sismógrafos y cables submarinos. David Thomson y Louis Lanzerotti, miembros del equipo del experimento Hiscale a bordo de la sonda Ulysses, junto con otros colegas, explican que diferentes sonidos, generados de forma predecible por la presión y las ondas de gravedad en el Sol, son capaces de alcanzar nuestro planeta y han presentado evidencias que demuestran que en la Tierra se producen movimientos concretos como respuesta a sonidos rítmicos marcados desde las profundidades del Sol. En cables submarinos. Utilizando sofisticadas tecnologías estadísticas, Thomson y sus colegas han descubierto esos tonos en datos sísmicos y los han hallado también en el campo magnético terrestre y en la atmósfera, e incluso en voltajes inducidos en cables submarinos, así como en una amplia variedad de sistemas terrestres. De acuerdo con Thomson, los datos enviados desde el espacio por la sonda Ulysses y cotejados en la Tierra proporcionan una importante evidencia sobre la forma en que esos sonidos generados dentro del Sol alcanzan nuestro planeta. Algunas de las así llamadas «oscilaciones solares» han sido observadas de forma óptica por instrumentos como la sonda SOHO, y por telescopios terrestres.
Están causadas por ondas de presión en el Sol, y son conocidas como «p-modes». Los sonidos más profundos asociados con las ondas de gravedad del Sol, llamados «g-modes», resultan más complicados de detectar, porque no han sido comprobados de forma óptica. Ahora, el equipo de Thomson ha conseguido la primera evidencia de los mismos, examinando en la Tierra un amplio rango de fenómenos.

I don’t believe in Elvis
John Lenon, God.

Xavier González d’Egara.

Pythagoras tried to explain the musical scale in a mathematic way, which at that time was a big mystery to man. He was convinced that the intervals between the notes of an octave could be represented by numbers and he spent a large part of his life working on this idea.

The followers of Pythagoras were the first to define the cosmos as a series of perfect spheres which were described as circular orbits. Pythagoras maintained that the 7 planets (Mercury, Venus, Earth, Mars, Jupiter, Saturn and the Sun) emitted sounds, or musical notes, which created what he called “the harmony of the stars”

This harmonic music could not be heard by humans as we were already accustomed to hearing it since birth. Each of the seven planets emitted one of the seven musical notes, from do to ti.

In reality, it was the Greeks who divided the notes into four chords, since do, re, me, fa, so, la, ti represent the first syllable of each verse in a hymn dedicated to Saint John.

One day, when Pythagoras was passing through the streets, he heard some rhythmical beats which caught his attention. The noise was coming from a nearby blacksmith and he drawn in by the musical sound produced by the hammer pounding the anvil.

He remained there a while, observing how the blacksmiths were working and using their tools and he realised that the sound was varying according to the size of the hammer. In this way, he discovered the numerical relationship between musical notes, the same notes which were emitted by the 7 planets which encircling the Earth.

Apollo, son of Zeus and Leto and twin brother to Artemis, is one of the most important gods in the Pantheon. He was the god of prophecy, as was demonstrated by the cult of Delphi where a (pitia?) pronounced his oracles. In the Iliad he was called “the archer”, and was ordered to kill men with his arrows, as his sister killed women. He is also the god of cures, music and of general harmony, and rejoiced in being the complete opposite to Dionysus. He is frequently associated with the sun.

Dionysus is the god of vegetation, flowers and above all, wine. He influenced his followers (Satyrs, Maenads and Nymphs) with a kind of mania which gave them extraordinary powers. Dionysus is also god of celebration and madness, of ecstasy and confusion. According to his cult everything will end in winter and be reborn in spring. He is also the god allied with women and slaves.

Apollo and Dionysus are both gods of art, but represent opposing characteristics. Nietzsche wrote in Die Geburt der Tragödie aus dem Geiste der Musik (The birth of Tragedy) about those differences.

Primavera Sound combines all the above mentioned different characteristics in one project. With the spirit of Apollo and his positive attitude to life, we are following the light. Emanation and reception. The exaltation of madness, which seems to be a collective intention, exponential in its synergies, wants to free us maybe from a feeling to be like routine, which absorbs us. The victory of Dionysus. The tragic spirit woke up with the all idolizing Apollo what rarely was the beginning of terrible modernism that sent us back into destitution of being in society – impersonal – due to fashion and copying gestures and without the competence to communicate. What can I talk about? What can we talk about?
In this sense, Primavera Sound is identical with other festivals. But there is something special about it, which makes it different and exceptional to other festivals nowadays – in my opinion –, is: Prophecy.

Arcade Fire, Wilco, Franz Ferdinand, White Stripes, the Go! Team, etc participated in Primavera Sound. The aim behind the festival is to create new values and the result has always been a great success, maybe due to the hard work invested in the event. But of course, nothing would be successful without doing any work. And Primavera Sound would not be such a success without all the effort, experience, determination and the enthusiasm for the naturalness of music. And so the event managers have a lot of organisation to do before they are able to present live bands to an audience.

Through gender and chaos, attributes of Apollo and Dionysus, primordial power appears, in other words, the true mother of music which is produced by the planets and by life. Alone again. Getting into the Yes. Individuals. In this festival one can follow the calling of true music, which can only be heard from the inside: all music is heard from within. The stimulus (the signal, the frequency) comes from the exterior, but it is from within us that it is constructed. All music is contemporary, as all music is new and depends on the context in which it is created. Music is always progressing.

Scientists of the Ulysses mission, in which North American and European space agencies NASA and ESA collaborated to study the sun, have proved that the sounds generated in the depths of our beating star, in turn make the Earth vibrate. They have determined that both the electric field and the terrestrial atmosphere take part in this “cosmic choir”. The scientists also managed to detect these sounds, which are inaudible to humans, in the heart of the solar system, with the help of seismographs and underwater cables.

David Thomson and Louis Lanzerotti, team members of the experiment “Hiscale” working on board of Ulysses together with other colleagues, explained that various sounds, calculated through measuring pressure and waves in the depths of the sun, are capable of reaching our planet and have presented evidence that demonstrates that the Earth produces certain movements in response to these rhythmic sounds. Thomson and his colleagues have described these tones in seismic data and have also discovered them within the Earth’s magnetic field and in the atmosphere, and even in the voltage introduced in submarine cables, in other words, a wide variety of terrestrial systems. According to Thomson, the information sent from space by the Ulysses probe and compared/analysed on Earth provide important evidence which explains how these sounds, generated from within the sun, reach our planet. Some of these so called “solar oscillations” have been observed in optical form using instrument such as the SOHO probe and through terrestrial telescopes. They are caused by waves of pressure on the sun and are known as “p-modes”. The deepest sounds come from waves deep in the sun and are called “g-modes” but they are more difficult to detect because they haven’t been tested in optical form. Thomson’s team has obtained the first evidence is “g-modes” while examining a wide range of phenomenon on Earth.

I don’t believe in Elvis
John Lennon, God